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dissabte, 13 de setembre del 2014

LA VIDA DE ADÈLE de Abdellatif Kechiche LA VIDA D'ADÈLE d'Abdellatif Kechiche



Es la película que ha dado más que hablar por sus escenas eróticas quizás desde “Nueve semanas y media”, aunque la que comento aquí la supera ampliamente en todo: interpretación, calidad artística y resultado final. Pero también por que ha sido capaz de sorprender a alguien tan conocido por sus ideas conservadoras como Steven Spielberg, que en su faceta de Presidente del Jurado en el Festival de Cannes 2013 todo el mundo creía que daría la Palma de Oro a alguna película que se pareciese a sus famosas películas “para toda la familia”. Pues finalmente no fue así, y “La vida de Adèle” se sale completamente de esos cánones, radicalmente, digamos. Y tanto ha maravillado al cineasta que dice con un cierto orgullo que pensaba verla de nuevo en compañía de sus hijos. Hijos ya adultos, no se asusten. Película del cineasta Abdellatif Kechiche, poco conocido en nuestro país, poco más que por “La escurridiza o cómo esquivar el amor”, que como aquella, conserva el estilo realista extremo, la filmación cámara en mano y la banda sonora sólo compuesta de canciones conocidas. Se basa libremente en el cómic o novela gráfica de Juliette Maroh “El azul es un color cálido”, apasionada y sensible historia de amor lésbico con triste final, pero un canto a la vida huyendo de los prejuicios. Tan libre es la adaptación de Kechiche que cambia incluso el nombre de una de las chicas, Clementine, por Adèle, incluso cambia el final y muchos aspectos. Si leemos antes la novela gráfica y luego vemos la película, encontraremos escenas parecidas al libro y otras cambiadas o suprimidas. Pero tiene la gran virtud de conservar la esencia del libro, y sus personajes también. Una adolescente, Adèle (Adèle Exarchopoulos), que estudia en un instituto de Lille, empieza una relación con un compañero de clase, pero su primera relación sexual es un fracaso absoluto y ella queda desconcertada, cortando ambos. Conoce casualmente a la lesbiana Emma (Léa Seydoux, que ya hizo de lesbiana en “Adiós a la reina”), que lleva el pelo teñido de azul, de la cual se enamorará apasionadamente. Tardará un poco en ser correspondida amorosamente, pero cuando ocurra, la pasión amorosa y sexual estallará de manera asombrosa, directa e incluso poética. Su primera escena sexual, de planos cortos rodados por el director en una semana y que dura unos ocho minutos, es apabullante en el realismo absoluto del sexo entre las dos, su credibilidad absoluta y que puede asegurarse que consigue un realismo más logrado que las típicas escenas de sexo lésbico en una película porno, ya que se ve a las chicas viviendo su pasión y te las crees. Además, no se añade música a la misma. Habrá dos escenas del mismo tipo, pero la película es muchísimo más, muy compleja y muy profunda, con una duración generosa, tres horas. Es de las que mejor se mete en una relación amorosa como la lésbica huyendo de prejuicios. Claro que también se habló de ella por problemas extracinematográficos, con denuncias mutuas entre director y actrices, ya que él se comportó con ellas al estilo Stanley Kubrick, es decir, les hizo repetir tomas cientos de veces y fue un tirano, algo que él niega. Adèle Exarchopoulos consigue una interpretación genial, llena de matices y todo tipo de estados de ánimo, y llega a eclipsar a Léa Seydoux, cuyo personaje sale menos en pantalla e incluso es menos grato que el de Adèle, aunque también está genial.

LA VIDA DE ADÈLE: * * * * *

"LA VIDA D'ADÈLE" d'Abdellatif Kechiche

És la pel·lícula que ha donat més que parlar per les seves escenes eròtiques potser des de "Nou setmanes i mitja", encara que la que comento aquí la supera àmpliament en tot: interpretació, qualitat artística i resultat final. Però també perquè ha estat capaç de sorprendre a algú tan conegut per les seves idees conservadores com Steven Spielberg, que dins la seva tasca de President del Jurat al Festival de Canes 2013 tothom creia que donaria la Palma d'Or a alguna pel·lícula que tingués semblant a les seves famoses pel·lícules "per a tota la família". Doncs finalment no va ser així, i "La vida d'Adèle" se surt completament d'aquests cànons, radicalment, diguem-ne. I tant ha quedat meravellat el cineasta que diu amb un cert orgull que pensava veure-la novament en companyia dels seus fills. Fills ja adults, no s'espantin. Pel·lícula del cineasta Abdellatif Kechiche, poc conegut al nostre país, poc més que per "L'esmunyedissa o com esquivar l’amor", que com aquella, conserva l'estil realista extrem, la filmació càmera en mà i la banda sonora només composta de cançons conegudes. Es basa lliurement en el còmic o novel·la gràfica de Juliette Maroh "El blau és un color càlid", apassionada i sensible història d'amor lèsbic amb un trist final, però també un cant a la vida fugint dels prejudicis. Tan lliure és l'adaptació de Kechiche que canvia fins i tot el nom d'una de les noies, la Clementine, per l’Adèle, fins i tot canvia el final i molts aspectes. Si llegim abans la novel·la gràfica i després veiem la pel·lícula, hi trobarem escenes semblants al llibre i d’altres canviades o suprimides. Però té la gran virtut de conservar l'essència del llibre, i els seus personatges també. Una adolescent, Adèle (Adèle Exarchopoulos), que estudia a un institut de Lille, comença una relació amb un company de classe, però la seva primera relació sexual és un fracàs absolut i ella queda desconcertada, tallant tots dos. Coneix casualment la lesbiana Emma (Léa Seydoux, que ja va fer de lesbiana a "Adéu a la reina"), que porta els cabells tenyits de blau, de la qual s'enamorarà apassionadament. Trigarà una mica a ser corresposta amorosament, però quan passi això, la passió amorosa i sexual esclatarà de manera sorprenent, directament i fins i tot poètica. La seva primera escena sexual, de plans curts rodats pel director en una setmana i que dura uns vuit minuts, és aclaparadora dins el realisme absolut del sexe entre totes dues, la seva credibilitat absoluta i que es pot assegurar que aconsegueix un realisme més aconseguit que no pas les típiques escenes de sexe lèsbic a una pel·lícula porno, ja que es veu a les noies vivint la seva passió, i te les creus. A més, no s'afegeix música a la mateixa. Hi haurà dues escenes del mateix tipus, però la pel·lícula és molt més, molt complexa i molt profunda, amb una durada generosa, tres hores. És de les que millor es fica dins una relació amorosa com la lésbica, tot fugint de prejudicis. És clar que també es va parlar d'ella per problemes extracinematogràfics, amb denúncies mútues entre director i actrius, ja que ell es va comportar amb elles a l'estil Stanley Kubrick, és a dir, els va fer repetir preses centenars de vegades i va ser un tirà, cosa que ell nega. Adèle Exarchopoulos aconsegueix una interpretació genial, plena de matisos i tot tipus d'estats d'ànim, i arriba a eclipsar Léa Seydoux, el personatge de la qual hi surt menys en pantalla i fins i tot és menys grat que el d'Adèle, encara que també està genial.

LA VIDA D’ADÈLE: * * * * *





dilluns, 1 de setembre del 2014

VIOLETTE de Martin Prevost



En su anterior película, "Séraphine", Martine Provost demostró estar fascinado por artistas malditas, que nunca fueron valoradas lo suficiente y fueron casi olvidadas después de su muerte. En aquella, era la pintora de estilo naïf Séraphine De Senlis (Yolande Moreau), que murió loca y olvidada. En ésta, es Violette Leduc (Emmanuelle Devos), escritora de difícil y trágica vida, vamos, como de novela pero en la realidad, que un día la gran filósofa Simone De Beauvoir (Sandrine Kilberlain), defensora de los derechos de la mujer y pareja del filósofo Jean-Paul Sartre, descubre que tiene gran talento como escritora, con unos escritos con fuerte componente autobiográfico, directos, secos y con un gran realismo, y le ayuda a seguir escribiendo. Violette accede, ya que se había enamorado de la Beauvoir (era bisexual). Volcará en su primer libro su durísima relación con su madre, que la tuvo como se decía antes, "hija ilegítima" o bastarda, algo que siempre la había acomplejado. Empieza la película en plena guerra, en 1945, con Violette casada de conveniencia con el escritor homosexual Maurice Sachs (Olivier Py, actor y director del Festival de Teatro de Avignon). Se separan después y ella sobrevive como puede, metida en contrabando y estraperlo. Encuentra una miserable habitación en Paris, donde vive como un personaje de Dickens. Cuando empieza a escribir, su libro es publicado, pero con poca tirada, ve que no sale de la miseria y su tristeza y soledad aumenta. Tiene amistad con el dramaturgo Jean Genet (Jacques Bonnafé), el cual le dedica su obra "Las criadas", a punto de estrenar. Como la Beauvoir no la corresponde sentimentalmente, cae en una depresión. Ella le aconseja viajar, y le hace caso, yendo a Faucon, en el Sur de Francia. Un cambio de aires que pese a que tiene un comienzo desastroso, poco a poco le irá animando e inspirando para sus futuros libros. Incluso le animará a abandonar Paris y quedarse para siempre en Faucon. Simone De Beavoir le seguirá apoyando, ya que Violette por fin conseguirá el éxito. Morirá allí en 1972. La película nos muestra sólo una parte de su vida, que acaba en 1965, pero muestra el coraje y la lucha de una mujer contra terribles adversidades, además de que fue una pionera de la escritura femenina,  libre de artificios y que mostraba su sexualidad lejos de los códigos morales de la época. Estas son las virtudes de la película. En su contra está la excesiva sordidez de la mayoría de escenas, que quieren mostrar la vida de Violette como era, sin caer en las simplificaciones o los tonos suavizados de una película de Hollywood, y también el tono distante y frío, que no ayuda a que nos identifiquemos con las desgracias de Violette, imprescindible para comprenderla y que no nos caiga antipática. Lo mejor es la interpretación de Emmanuelle Devos, que tan pronto muestra el personaje como luchador, otras veces como triste y otras simplemente patético, digno de lástima, pero no en el mejor sentido. Eso sí, la auténtica Violette no era guapa como la Devos, más bien era muy fea, lo que le impedía conocer hombres con asiduidad, aunque tuviera una apasionada relación con un hombre casado de Faucon. La película se divide en capítulos, cada uno dedicado a algunas de las personas que fueron importantes en su vida.

VIOLETTE: * * * 

"VIOLETTE" de Martin Prevost

A la seva anterior pel·lícula, "Séraphine", Martin Provost va demostrar estar fascinat per artistes maleïdes, que mai no van ser valorades prou i van ser gairebé oblidades després de la seva mort. En aquella, era la pintora d'estil naïf Séraphine De Senlis (Yolande Moreau), que va morir boja i oblidada. En aquesta, és la Violeta Leduc (Emmanuelle Devos), escriptora de difícil i tràgica vida, diguem-ne, com de novel·la però en la realitat, que un dia la gran filòsofa Simone De Beauvoir (Sandrine Kilberlain), defensora dels drets de la dona i parella del filòsof Jean-Paul Sartre, descobreix que té un gran talent com a escriptora, amb uns escrits amb un fort component autobiogràfic, directes, secs i amb un gran realisme, i l'ajuda a continuar escrivint. La Violette accedeix, ja que s'havia enamorat de la Beauvoir (era bisexual). Bolcarà en el seu primer llibre la seva duríssima relació amb la seva mare, que la va tenir com es deia abans, "filla il·legítima" o bastarda, cosa que sempre l'havia acomplexat. Comença la pel·lícula en plena guerra, el 1945, amb la Violette casada de conveniència amb l'escriptor homosexual Maurice Sachs (Olivier Py, actor i director del Festival de Teatre d'Avinyó). Se separen després i ella sobreviu com pot, ficada en contraban i estraperlo. Hi troba una miserable habitació a Paris, on viu com un personatge de Dickens. Quan comença a escriure, el seu llibre és publicat, però amb poca tirada, i veu que no surt de la misèria, per això la seva tristesa i solitud augmenta. Té amistat amb el dramaturg Jean Genet (Jacques Bonnafé), el qual li dedica la seva obra "Les criades", a punt d'estrenar-se. Com la Beauvoir no la correspon sentimentalment, cau en una depressió. Ella li aconsella viatjar, i li fa cas, anant-se cap a Faucon, al Sud de França. Un canvi d'aires que malgrat que té un començament desastrós, a poc a poc li anirà animant i inspirant per als seus futurs llibres. Fins i tot l'animarà a abandonar París i quedar-se per sempre més a Faucon. La Simone De Beavoir seguirà donant-la el seu suport, ja que la Violette per fi aconseguirà l'èxit. Hi morirà el 1972. La pel·lícula ens mostra només una part de la seva vida, que acaba el 1965, però ensenya el coratge i la lluita d'una dona contra terribles adversitats, a més que va ser una pionera de l'escriptura femenina, lliure d'artificis i que mostrava la seva sexualitat lluny dels codis morals de l'època. Aquestes són les virtuts de la pel·lícula. En contra, hi ha la excessiva sordidesa de la majoria d'escenes, que volen mostrar la vida de la Violette com era, sense caure en les simplificacions o els tons suavitzats d'una pel.lícula de Hollywood, i també el to distant i fred, que no ajuda gens a que ens identifiquem amb les desgràcies de laViolette, imprescindible per comprendre-la i que no ens sembli antipàtica. El millor és la interpretació d'Emmanuelle Devos, que tan aviat mostra el personatge com a lluitador, d’altres vegades com a trist i d’altres simplement patètic, digne de llàstima, però no pas en el millor sentit. Això sí, l'autèntica Violette no era maca com la Devos, més aviat era molt lletja, el que l’impedia conèixer homes amb assiduïtat, encara que tingués una apassionada relació amb un home casat de Faucon. La pel·lícula es divideix en capítols, cadascun d’ells dedicat a algunes de les persones que van ser importants dins la seva vida.

VIOLETTE: * * *






NUEVA VIDA EN NUEVA YORK de Cédric Klapisch NOVA VIDA A NOVA YORK de Cédric Klapisch



Tercera y por ahora última entrega de las aventuras del francés Xavier Rousseau, siempre interpretado por Romain Duris, que ha recorrido medio mundo (Paris, Barcelona, Londres, San Petersburgo) hasta llegar a Nueva York. Al contrario que otras trilogías, a cada nueva película la trama y el estilo de filmarla ha ido cogiendo fuerza, ya que se ha pasado del estilo semidocumental de filmar las calles del Raval en Barcelona el 2002 al estilo más sofisticado el 2005 con las de Londres, Paris y San Petersburgo, y ahora, el 2014, con las de Nueva York. Y las tramas lo han agradecido. También hemos visto evolucionar a Xavier, el personaje de Romain Duris, hasta convertirse en un responsable padre de familia en la última película. Al final de la segunda parte, vimos a Xavier enamorarse de la inglesa Wendy (Keilly Reilly), su ex compañera de piso en Barcelona y escribir juntos guiones de teleseries, ya que Xavier decidió no aprovechar sus estudios de Económicas en Barcelona para ser escritor. Pues casi una década después, Wendy y Xavier viven en Paris y tienen dos hijos. Pues un día, ella le dice que le abandona para irse a vivir con otro a Nueva York, y se lleva a sus hijos con ella. Xavier queda sorprendido de manera desagradable. Aunque está enfrascado en la escritura de una nueva novela, decide trasladarse a la ciudad de los rascacielos para estar más cerca de sus hijos. No es el único que cambia de aires y de continente, pues la lesbiana belga Isabelle (Cecile De France), también ex compañera de piso en Barcelona, también se instaló allí, enamorándose de una chica americana y quedando embarazada por fecundación in vitro. Tendrá un hijo, pero ello no cambiará su carácter, pues de repente perderá la cabeza por una niñera también de origen belga... Mientras, Xavier encontrará trabajos para subsistir en Nueva York y concertará una boda de conveniencia con una chica chino-americana para conseguir el permiso de residencia. Ah, nos olvidábamos de Martine (Audrey Tautou), la ex novia de Xavier, ahora convertida en mujer de negocios pese a ser madre soltera de dos hijos. Revivirá pasiones olvidadas con él, y ello nos llevará a una sorpresa final, aunque no tanto. Cédric Klapisch continúa, como en entregas anteriores, con una visión de la vida falta de prejuicios, por lo que hace que muchos de sus personajes tengan enredos amorosos con naturalidad. Lo que cambia de las anteriores películas es que Xavier ha madurado emocionalmente y ya no se dedica a ir de mujer en mujer con tanta ansia, traspasando ese "mérito" a la aparentemente más madura Isabelle, que siempre había sido su consejera sentimental, en Barcelona, en Paris y ahora en NY. La visión de la ciudad neoyorkina, con mucha influencia de Woody Allen aunque nunca se le cite directamente, es siempre desde el punto de vista francés, nunca te da la impresión de que los personajes se americanicen. No ofrece una visión elogiosa ni idealizada de la vida americana, pero tampoco la ridiculiza ni la muestra como un país indeseable para vivir en él. Es junto con la trilogía protagonizada por Julie Delpy y Ethan Hawke ("Antes del amanecer" y sus secuelas), de las más logradas, sin perder interés ni quemarse sus personajes.

NUEVA VIDA EN NUEVA YORK: * * * *

"NOVA VIDA A NOVA YORK" de Cédric Klapisch

Tercera i per ara darrera part de les aventures del francès Xavier Rousseau, sempre interpretat per Romain Duris, que ha recorregut mig món (París, Barcelona, ​​Londres, Sant Petersburg) fins arribar cap a Nova York. Al contrari que d’altres trilogies, a cada nova pel·lícula la trama i l'estil de filmar ha anat agafant força, ja que s'ha passat de l'estil semidocumental de filmar els carrers del Raval a Barcelona el 2002 a l'estil més sofisticat al 2005 amb els de Londres, Paris i Sant Petersburg, i ara, el 2014, amb els de Nova York. I les trames ho han agraït. També hem vist evolucionar al Xavier, el personatge de Romain Duris, fins esdevenir un responsable pare de família a la darrera pel·lícula. Al final de la segona part, vam veure Xavier enamorar-se de l'anglesa Wendy (Keilly Reilly), la seva ex companya de pis a Barcelona i escriure junts guions de telesèries, ja que Xavier va decidir no aprofitar els seus estudis d'Econòmiques a Barcelona per ser escriptor. Doncs gairebé una dècada després, Wendy i Xavier viuen a Paris i tenen dos fills. Doncs, un dia, ella li diu que l'abandona per anar-se a viure amb un altre a Nova York, i es porta als seus fills amb ella. Xavier queda sorprès de manera desagradable. Tot i que està embrancat en l'escriptura d'una nova novel·la, decideix traslladar-se cap a la ciutat dels gratacels per ser més a prop dels seus fills. No és l'únic que canvia d'aires i de continent, ja que la lesbiana belga Isabelle (Cecile De France), també ex companya de pis a Barcelona, igualment s’hi va instal·lar, enamorant-se d'una noia americana i quedant-se embarassada per fecundació in vitro. En tindrà un fill, però això no canviarà gens el seu caràcter, ja que de sobte perdrà el cap per una mainadera també d'origen belga... Mentre, Xavier trobarà feines per subsistir a Nova York i concertarà un casament de conveniència amb una noia xinesa-americana per aconseguir el permís de residència. Ah, ens oblidàvem de la Martine (Audrey Tautou), l'ex núvia de Xavier, ara esdevinguda una dona de negocis, tot i ser mare soltera de dos fills. Hi reviurà passions oblidades amb ell, i això ens portarà a una sorpresa final, tot i que no gaire. Cédric Klapisch continua, com en les parts anteriors de la trilogia, amb una visió de la vida tota carent de prejudicis, de manera que fa que molts dels seus personatges tinguin embolics amorosos amb naturalitat. Allò que canvia de les anteriors pel·lícules és que Xavier ha madurat emocionalment, i ja no es dedica a anar de dona en dona amb tanta ànsia, traspassant aquest "mèrit" a l'aparentment més madura Isabelle, que sempre havia estat la seva consellera sentimental, a Barcelona, a Paris i ara a NY. La visió de la ciutat novaiorquesa, amb molta influència de Woody Allen, tot i que mai no sigui esmentat directament, és sempre des del punt de vista francès, mai no et fa l'efecte que els personatges s’americanitzin. No ofereix una visió elogiosa ni idealitzada de la vida americana, però tampoc la ridiculitza ni és mostrat com un país indesitjable per viure-hi. És juntament amb la trilogia protagonitzada per Julie Delpy i Ethan Hawke ("Abans de l'alba" i les seves seqüeles), de les més reeixides, sense perdre interès ni cremar els seus personatges.

NOVA VIDA A NOVA YORK: * * * *






dilluns, 28 de juliol del 2014

MOLIÈRE EN BICICLETA de Philippe Le Guay


Después de la interesante "Las chicas de la sexta planta", visión tierna de las criadas españolas que iban a servir a la Francia de los años 1960, el francés Philippe Le Guay mira ahora a la Francia contemporánea, aunque sigue fijándose en personajes más cotidianos. Utiliza como pretexto el teatro y una de las grandes obras teatrales de aquel genio que fue Jean-Baptiste Poquelin, más conocido por Molière: "El misántropo". Parte de que un famoso actor que protagoniza una serie de médicos muy popular en la TV francesa, Guthier Valance (Lambert Wilson), va a la isla de Ré para visitar el actor Serge Tanneur (Fabrice Luchini), que años atrás se retiró repentinamente y ahora vive solo en una casa. Quiere que trabajen juntos en "El misántropo", para así sacarse la etiqueta de actor televisivo a secas. La diferencia de caracteres de ambos, muy orgullosos, llevará su relación a un punto de altibajos. Comenzarán los ensayos de la obra intercambiando los papeles de Alcestes y Filantro. Esto es lo mejor de la película, ya que contemplamos (y disfrutamos) los ensayos, con dos grandes actores y una dicción perfecta de los geniales textos de Molière. Aparte quedan los otros personajes, poco importantes para el argumento, aunque destacaremos a la italiana Francesca (Maya Sansa), vecina de Serge, y la jovencita rubia Zoé (Laurie Bordesoules), actriz porno que un día acepta recitar con ellos un pasaje de la obra, interpretando uno de los personajes femeninos. Aquí también hay un matiz: la forma de hablar natural de ella contrastando con las de ellos, muy de teatro clásico. Un film donde vemos el teatro y los egos de los actores, aparte de la vida en el campo en contraste con la de la ciudad, algo muy francés.

MOLIÈRE EN BICICLETA: * * *

Després de la interessant “Les noies de la sisena planta”, visió tendra de les criades espanyoles que anaven a servir a la França dels anys 1960, el francès Philippe Le Guay mira ara a la França contemporània, encara que segueix fixant-se en personatges més quotidians . Utilitza com a pretext el teatre i una de les grans obres teatrals d’aquell geni que va ser Jean-Baptiste Poquelin, més conegut per Molière: “El misantrop”. Part que un famós actor que protagonitza una sèrie de metges molt popular a la TV francesa, Guthier Valance  (Lambert Wilson), va a l’illa de Ré per visitar l’actor Serge Tanneur (Fabrice Luchini), que anys enrere es va retirar sobtadament i ara viu sol en una casa. Vol que treballin junts en “El misantrop”, per així treure l’etiqueta d’actor televisiu a seques. La diferència de caràcters d’ambdós, molt orgullosos tots dos, portarà la seva relació a un punt d’alts i baixos. Començaran els assajos de l’obra intercanviant els papers de Alcestis i filantrops. Això és el millor de la pel · lícula, ja que contemplem (i gaudim) els assajos, amb dos grans actors i una dicció perfecta dels genials textos de Molière. A part queden els altres personatges, poc importants per l’argument, encara que destacarem a la italiana Francesca (Maya Sansa), veïna de Serge, ia la joveneta rossa Zoé (Laurie Bordesoules), actriu porno que un dia accepta recitar amb ells un passatge de l’obra, interpretant un dels personatges femenins. Aquí també hi ha un matís: la forma de parlar natural d’ella contrastant amb les d’ells, més de teatre clàssic. Un film on veiem el teatre i els egos dels actors, a part de la vida al camp en contrast amb la de la ciutat, una cosa ben francesa. 
MOLIÈRE EN BICICLETA: * * *




APRENDIZ DE GIGOLÓ de John Turturro APRENENT DE GIGOLÓ de John Turturro



Woody Allen, el cual no necesita presentación, es autor de muchas interesantes películas, varias de ellas obras maestras del cine, y creador de un mundo donde los perdedores natos, me refiero a los que tienen mala suerte en el amor, tenían por fin su justo hueco en el celuloide. De vez en cuando se pone a las órdenes de otros directores, con guión escrito por ellos, y aunque pase lo dicho anteriormente, Allen tiene tanto carisma que hace que parezcan esas películas escritas por él.
                                                                                         
Y ésta no lo es menos, ya que reúne algunas características muy suyas: la ciudad de Nueva York y una manera peculiar de ver las relaciones amorosas o existenciales, incluso una visión poco frecuente de los judíos ortodoxos de la ciudad.

Pero también hay un detalle que algunas veces Allen nos muestra detenidamente: la prostitución, vista sin prejuicios y con una cierta apología de la profesión. Hasta ahí bien, pero lo que hace esta película diferente a las suyas es que no está dirigida por él, ni siquiera el guión es suyo.

El director y guionista es el actor John Turturro (“Haz lo que debas”), que ya retrató la ciudad en sus otras incursiones como director. Aquí es Fioravante, un co-propietario de una librería neoyorkina que cierra por la crisis.

Su socio Murray (Allen) le propone un extraño negocio para volver a ganar dinero y ganarse la vida: convertirse en gigoló, acostarse con mujeres que Murray le encontrará. Todo irá más o menos bien, y empezarán las confusiones, sobre todo cuando conozca a Avigal (Vanessa Paradis, la cantante y actriz francesa ex pareja de Johnny Depp), viuda de un judío ortodoxo, que vive en el barrio de Williamsburgh, poblado por judíos ortodoxos, que no sólo controlan el barrio sino que tienen su propia Policía.

Los enredos se dispararán, ya que de Avigal está enamorado Dovi (Liev Schreiber, “RKO 284”), y utilizará al cuerpo policial para detener a Murray y llevarlo ante un Tribunal de los judíos ortodoxos, más propio de una película de Fellini y de la Mafia que otra cosa.

Turturro lleva con oficio las situaciones y sabe evitar la moralina, pero también caer en el toque libertino por que sí. Una comedia arriesgada, más propia del cine europeo que del americano, que toma al espectador por inteligente.

APRENDIZ DE GIGOLÓ: * * * *

Woody Allen, al qual no li cal presentacions, és autor de moltes interessants pel·lícules, algunes d’elles obres mestres del cinema, i creador d’un món on els perdedors nats, em refereixo als que tenen mala sort en l’amor, tenien per fi el seu just lloc en el cel·luloide. De tant en tant, es posa a les ordres d’altres directors, amb guió escrit per ells, i encara que pugui passar allò que s’ha dit anteriorment, Allen té tant carisma que fa que semblin aquestes pel·lícules escrites per ell. I aquesta no ho és menys, ja que reuneix algunes característiques ben seves: la ciutat de Nova York i una manera peculiar de veure les relacions amoroses o existencials, fins i tot una visió poc freqüent dels jueus ortodoxos de la ciutat. Però també hi ha un detall que algunes vegades Allen ens mostra amb detall: la prostitució, vista sense prejudicis i amb una certa apologia de la mateixa professió. Fins aquí bé, però el que fa aquesta pel·lícula diferent a les seves és que no està dirigida per ell, ni tan sols el guió és seu. El director i guionista és l’actor John Turturro (“Fes el que hagis de fer”), que ja va retratar la ciutat en les seves altres incursions com a director. Aquí és Fioravante, un co-propietari d’una llibreria novaiorquesa que tanca per la crisi. El seu soci Murray (Allen) li proposa un estrany negoci per tornar a guanyar diners i guanyar-se la vida: esdevenir un gigoló, anar-se al llit amb dones que en Murray l’hi trobarà. Tot anirà més o menys bé, i començaran les confusions, sobretot quan conegui l’Avigal (Vanessa Paradis, la cantant i actriu francesa exparella de Johnny Depp), vídua d’un jueu ortodox, que viu al barri de Williamsburgh, poblat per jueus ortodoxos, que no només controlen el barri sinó que tenen la seva pròpia Policia. Els embolics es dispararan, ja que de l’Avigal està enamorat en Dovi (Liev Schreiber, “RKO 284″), i utilitzarà al cos policial per detenir Murray i portar-lo davant un tribunal dels jueus ortodoxos, més propi d’una pel·lícula de Fellini i de la Mafia que no pas una altra cosa. Turturro porta amb ofici les situacions i sap evitar la moralina, però també caure en el toc llibertí perquè sí. Una comèdia arriscada, més pròpia del cinema europeu que l’americà, que pren l’espectador per intel·ligent.

APRENENT DE GIGOLÓ: ****







dimarts, 17 de juny del 2014

PHILOMENA de Stephen Frears







El cineasta británico Stephen Frears, pasada su época dorada con “Las amistades peligrosas” o “Mi hermosa lavandería”, ahora hace películas notables, bien dirigidas aunque menores. No obstante, elige bien sus argumentos, como en la notable “Tamara Drewe”, basada en la novela gráfica de Posy Simmonds, aunque decepcionó en la fría “Chérie”, que no transmitía pasión a unos personajes que la tenían. Aquí se basa en hechos reales, que a simple vista podrían recordar a un culebrón: una mujer ya anciana, Philomena Lee (Judy Dench), que un día se encuentra con un periodista, Martin Sixmith (Steve Coogan, asimismo co-guionista del filme), caído en desgracia por haberse metido en un lío poco tiempo atrás, a la que cuenta su historia de que años atrás, siendo medio niña medio mujer se quedó embarazada, y sus conservadores padres la internaron en un internado para chicas en su mismo estado, y los hijos que tuvieran eran dados en adopción a familias “de bien”. Mientras van ambos al convento donde estuvo de niña a intentar averiguar qué pasó con su hijo, veremos en sucesivos “flash-backs” la vida de la protagonista en aquel lugar hasta que vio, impotente, cómo apartaban a su hijo de su lado y lo daban a un conservador matrimonio de Estados Unidos. Viajarán a aquel país y descubrirán que el niño creció y se convirtió en un asesor del mismísimo Presidente Ronald Reagan, militando en el Partido Republicano. Además, el niño escondía un secreto inconfesable, sobre todo para sus jefes de partido: era homosexual, aunque escondía su condición saliendo con chicas, aunque nunca tuviera sexo con ellas. De manera segura, Frears nos muestra la odisea de un sitio tras otro de la mujer y el periodista, y sabe criticar la hipocresía de la Iglesia y de los jefes del hijo sin hurgar en la herida. Lo mejor es la arrolladora interpretación de Judy Dench, nominada al Óscar, aunque su compañero de reparto Steve Coogan sabe darle la réplica y no dejarse empequeñecer.

PHILOMENA: * * *

"PHILOMENA" de Stephen Frears

El cineasta britànic Stephen Frears, passada la seva època daurada amb "Les amistats perilloses" o "La meva preciosa bugaderia", ara fa pel lícules notables, ben dirigides, tot i que menors. Tanmateix, tria bé els seus arguments, com en la notable "Tamara Drewe", basada en la novel la gràfica de Posy Simmonds, tot i que va decebre en la freda "Chérie", que no transmetia gens de passió a uns personatges que la tenien. Aquí es basa en fets reals, que a primera vista podrien recordar a un culebró: una dona ja vella, la Philomena Lee (Judy Dench), que un dia es troba amb un periodista, Martin Sixmith (Steve Coogan, així mateix co-guionista del film), caigut en desgràcia per haver-se ficat en un embolic poc temps enrere, al qual explica la seva història que anys enrere, sent mitjà nena mig dona es va quedar embarassada, i els seus conservadors pares la van internar en un internat per a noies en el seu mateix estat, i els fills que tinguessin eren donats en adopció a famílies "de bé". Mentre se’n van tot dos al convent on va estar de nena a intentar esbrinar què va passar amb el seu fill, hi veurem en successius "flaix-backs" la vida de la protagonista en aquell lloc fins que va veure, impotent, com apartaven al seu fill del seu costat i s’ho donaven a un conservador matrimoni dels Estats Units. Viatjaran cap aquell país i descobriran que el nen va créixer i es va convertir en un assessor del mateix president Ronald Reagan, militant al Partit Republicà. A més, el nen hi amagava un secret inconfessable, sobretot per als seus caps de partit: era homosexual, encara que amagava la seva condició sortint amb noies, tot i que mai tingués sexe amb elles. De manera segura, Frears ens mostra l'odissea d'un lloc rere l'altre de la dona i el periodista, i sap criticar la hipocresia de l'Església i dels caps del fill sense furgar-ne dins la ferida. El millor és la aclaparadora interpretació de Judy Dench, nominada a l'Oscar, encara que el seu company de repartiment Steve Coogan sap donar-li la rèplica i no deixar-se empetitir.

PHILOMENA: * * *

http://www.imdb.com/title/tt2431286/?ref_=fn_al_tt_1

https://www.youtube.com/watch?v=Nfaew9kHthA

https://www.youtube.com/watch?v=LR59jsSkrHk


LOS OJOS AMARILLOS DE LOS COCODRILOS de Cécile Telerman ELS ULLS GROCS DELS COCODRILS de Cécile Telerman







Entre los libros que han sido “best-seller”, es decir, que se han vendido muchos ejemplares de los mismos, está esta novela de la autora francesa Katherine Pancol con un curioso y simbólico título. Como muchos libros de grandes ventas, no faltan pretendientes en lo de adaptarla al cine o la televisión. Un ejemplo reciente lo tenemos en “El médico” de Noah Gordon, cuya adaptación cinematográfica ya comenté aquí. Pero aquí hay una novela francesa, cuyo argumento es frontalmente distinto al de “El médico”, ya que aquí no aparecen personajes ni paisajes exóticos, ni hay grandes historias trágicas de amor ni tampoco situaciones épicas tipo “Lawrence de Arabia”. Los personajes de “Los ojos amarillos de los cocodrilos” son más bien cotidianos, aunque ciertos detalles no lo parezcan tanto. Dos hermanas, Iris (Emmanuelle Béart) y Joséphine (Julie Depardieu, hija de Gérard, a quien vimos en “El pastel de boda”), crecen y tienen éxito en la vida de manera distinta. Mientras la primera es una burguesa frívola que tiene la suerte de casarse con un marido próspero, Philippe (Patrick Bruel), la segunda, historiadora especialista en la Edad Media, descubre un día horrorizada que su marido, parado desde hace tiempo, la engaña con otra. Echa al marido de casa, él se va a vivir con la amante y para Joséphine empieza una odisea, desde sacar adelante a sus hijas con el poco dinero que gana y encima aguantar las broncas y reproches de su prepotente hija adolescente, descrita acertadamente por un crítico cinematográfico como “adolescente tirana”. Tiene algo de alegría en la vida cuando en la Biblioteca conoce casualmente a un joven simpático, el italiano Luca (el catalán Quim Gutiérrez, de series como “Los mejores años” o el cine de Daniel Sánchez Arévalo), con el que inicia una relación sin que lo sepan sus hijas. Un día, Iris, para dárselas de interesante, dice a sus amistades que va a escribir una novela, y como no sirve para ello, recurrirá a su hermana para que la escriba por ella. Joséphine, a regañadientes, acepta, aunque lo hace por que necesita dinero. Hay más personajes, a cual más frustrado con su vida personal, que trata de salir adelante como puede. La cineasta Cécile Telerman, de la cual recordamos “¿Por qué las mujeres siempre queremos más?”, adapta sin innovar mucho la novela, pero la lleva con seguridad y cuenta con dos grandes actrices en un duelo memorable, donde Julie Depardieu tiene el papel de su vida, el de una mujer perdedora y neurótica pero luchadora, que además es culta pero nada pedante, con la que todo el mundo se identificará. Emmanuelle Béart lleva con su habitual sobriedad el papel de la hermana frívola, aunque sabe que es el que más antipático caerá al espectador, aunque el de la hija adolescente de Joséphine compite con ella para ello, con su ceño fruncido y sus reproches a su madre, a la que culpa de que su padre ya no esté en casa, mientras se pasea por la pantalla como una niña mimada que se cree la más guapa del mundo, algo que hace que nos identifiquemos aun más con su sufridora madre. Quitando estos tres personajes, los demás, incluyendo el de Quim Gutiérrez, son más bien “accesorios”, que no son muy importantes pero son necesarios en la trama. Como muchas películas francesas, hay varias sorpresas argumentales y prescinde al final de moralinas de Hollywood. Cine de personajes cotidianos que gustará a los cinéfilos y desagradará a los que sólo disfrutan con cine de acción de personajes con encefalograma plano.

LOS OJOS AMARILLOS DE LOS COCODRILOS: * * *

"ELS ULLS GROCS DELS COCODRILS " de Cécile Telerman

Entre els llibres que han estat un "best-seller", és a dir, que s'han venut molts exemplars d'aquests, està aquesta novel la de l'autora francesa Katherine Pancol amb un curiós i simbòlic títol. Com molts llibres de grans vendes, no manquen pretendents en allò d'adaptar-la al cinema o la televisió. Un exemple recent el tenim en "El metge" de Noah Gordon, la adaptació cinematogràfica de la qual ja vaig comentar aquí. Però aquí hi ha una novel la francesa, l'argument de la qual és frontalment diferent al d’"El metge", ja que aquí no hi apareixen ni personatges ni paisatges exòtics, ni hi ha tampoc grans històries tràgiques d'amor ni tampoc situacions èpiques tipus "Lawrence d'Aràbia". Els personatges d’"Els ulls grocs dels cocodrils" són més aviat quotidians, encara que certs detalls no ho semblin gaire. Dues germanes, Iris (Emmanuelle Béart) i Joséphine (Julie Depardieu, filla de Gérard, a la que vam veure en "El pastís de noces"), creixen i tenen èxit en la vida de manera diferent. Mentre la primera és una burgesa frívola que té la sort de casar-se amb un marit pròsper, Philippe (Patrick Bruel), la segona, historiadora especialista en l'Edat Mitjana, descobreix un dia horroritzada que el seu marit, aturat des de fa temps, li fa el salt amb una altra. Fa fora el marit, ell se'n va a viure amb l'amant i per la Joséphine hi comença una odissea, des de tirar endavant amb les seves filles i els pocs diners que guanya, i a sobre, aguantar les bronques i retrets de la seva prepotent filla adolescent, descrita encertadament per un crític cinematogràfic com una  "adolescent tirana". Té una mica d'alegria a la vida quan a la Biblioteca coneix casualment a un jove simpàtic, l'italià Luca (el català Quim Gutiérrez , de sèries com a "Poblenou" o el cinema de Daniel Sánchez Arévalo) , amb el qual inicia una relació sense que ho sàpiguen les seves filles. Un dia, Iris, per fer-se l'interessant, diu a les seves amistats que va a escriure una novel la, i com no serveix per a això, recorrerà a la seva germana perquè l'escrigui per ella. Joséphine, a contracor, hi accepta, tot i que ho fa perquè necessita diners. Hi ha més personatges, a qual més frustrat amb la seva vida personal, que mira de tirar endavant com pot. La cineasta Cécile Telerman, de la qual recordem "Perquè les dones sempre volem més?", adapta, sense innovar gaire, la novel la, però la duu amb seguretat i compta amb dues grans actrius dins un duel memorable, on la Julie Depardieu té el paper de la seva vida, el d'una dona perdedora i neuròtica però lluitadora, que a més és culta però gens pedant, amb la qual tothom s'identificarà. Emmanuelle Béart porta amb la seva habitual sobrietat el paper de la germana frívola, encara que sap que és el que més antipàtic resultarà a l'espectador , tot i que el de la filla adolescent de Joséphine competeix amb ella per això, amb el seu nas arrufat i els seus retrets a la seva mare, a la qual culpa que el seu pare ja no hi sigui a casa, mentre es passeja per la pantalla com una nena mimada que es creu la més maca de tot arreu, cosa que fa que ens identifiquem encara més amb la seva patidora mare. Traient aquests tres personatges, els altres, fins i tot el de Quim Gutiérrez, són més aviat " accessoris", que no són gaire importants, però són necessaris dins la trama. Com moltes pel lícules franceses, hi ha diverses sorpreses argumentals i prescindeix al final de moralines de Hollywood. Cinema de personatges quotidians que agradarà als cinèfils i desagradarà als quals només gaudeixen amb cinema d'acció de personatges amb encefalograma pla.

ELS ULLS GROCS DELS COCODRILS : * * *

http://www.imdb.com/title/tt2571502/?ref_=nm_flmg_act_3

https://www.youtube.com/watch?v=eFfepHZMuJs

https://www.youtube.com/watch?v=LcsPPxulJdw